Pagina-afbeeldingen
PDF
ePub

los en el mismo título del Código y por el contexto del 463, que venía á suplir la omisión del 461; y que por consecuencia, no existiendo prueba en la causa de que el rapto de D.a N. se verificó contra su voluntad y con miras deshonestas, antes por el contrario expresó la misma que tuvo lugar con su anuencia y con objeto de ocultar su embarazo, declaró que el hecho no constituía delito, y absolvió libremente al acusado D. N. N.— Contra esta sentencia interpuso el acusador privado recurso de casación, citando como infringido el art. 461, por no haberse calificado y castigado como delito el hecho declarado probado y que por su naturaleza era criminal y punible; que el citado artículo era terminante y no requería más circunstancia para calificar de delito el rapto que la edad de la doncella robada, aunque se ejecutara con su anuencia; y por tanto se había faltado á él al atribuirle una significación y sentido que no tenía, y que de seguro le hubiese dado el legislador á tener voluntad de hacerlo, sin que la Sala sentenciadora tuviera facultades para reformar ni añadir la Ley, sino tan sólo para aplicarla, conforme al art. 91 de la Constitución, etc. Mas á pesar de estas alegaciones, declaró el Tribunal Supremo no haber lugar al recurso interpuesto por dicho querellante particular, fundándose sustancialmente en las mismas consideraciones que expuso la Sala sentenciadora, ó sea en que para que exista el delito de rapto, previsto en el artículo 461, es preciso que el hecho se haya ejecutado con miras deshonestas; que habiendo D.a N. N. sido sacada en estado de embarazo de la casa de sus padres por el acusado y á sus ruegos, y con el único objeto de que la llevase á la casa de maternidad donde fué conducida, semejante hecho no ⚫ constituye el delito de rapto penado por el citado artículo, el cual, por consiguiente, no ha sido infringido. (Sentencia de 16 de Noviembre de 1874, publicada en la Gaceta de 18 de Enero de 1875.)

CUESTION III. Para que exista el delito de rapto, será necesario que la mujer haya sido sustraída violenta ó furtivamente de la casa que habita, ó bastará que la sustracción tenga lugar en cualquier sitio?—Yendo una niña de catorce años á la casa de una hermana suya, al llegar á cierta calle encontró al procesado, que la propuso si quería marcharse con él; y como accediese, se la llevó á una posada, donde la tuvo en un cuarto que alquiló aquella noche y los dos días siguientes, disfrutándola carnalmente diferentes veces. Contra la sentencia condenatoria de la Audiencia interpuso recurso de casación la defensa del reo citando como infringido, entre otros, el art. 461, porque hubo error en calificar de rapto el hecho de autos, que podría en todo caso constituir estupro, pero de ningún modo rapto, en razón á que no hubo sustracción violenta ni furtiva de una mujer de la casa que habitara. Mas el Tribunal Supremo declaró no haber lugar al expresado recurso, fundándose en que al ocuparse el Códidel delito de rapto lo hace distinguiendo en el art. 460 el rapto de

go

una mujer ejecutado contra su voluntad con miras deshonestas, sin determinar la edad de la que haya sido objeto del rapto, y el 461 el de una doncella menor de veintitrés y mayor de doce, ejecutado con su anuencia, no expresando el que sea con miras deshonestas; expresando perfectamente el contexto de ambos artículos el espíritu de la Ley, que es el de castigar en el 461, no la violencia que se hace á la persona objeto del rapto, toda vez que se da por supuesto su consentimiento, sino el ultraje que hace á la familia y la alarma que en ella produce la desaparición de un individuo de la misma, que, tanto por su edad como por su sexo, está más expuesta á las seducciones y al engaño; siendo indiferente, y por lo mismo no lo expresa el Código penal, el sitio 6 lugar donde se verifique el rapto; porque siendo el fin de la Ley corregir la ofensa á la familia y también á la moral pública, ambas cosas se verifican siempre que se sustrae de su seno, dirección y vigilancia á la menor de veintitrés años y mayor de doce, por lo que es evidente que el hecho ejecutado por el reo está comprendido en el art. 461 antes citado, que no infringió la Sala al aplicarlo. (Sentencia de 30 de Noviembre de 1875, inserta en la Gaceta de 28 de Diciembre.)

CUESTION IV. La alegación y justificación en el sumario de una causa sobre delito de rapto de una doncella menor de veintitrés años, comprendido en el art. 461 del Código, de que la robada no era doncella, por haber perdido su virginidad cuando tenía siete años, à con secuencia de haber sido violada por otro sujeto, ¿será motivo bastante para decretar de plano el sobreseimiento libre de las actuaciones? -Habién dolo estimado así la Audiencia que conoció del hecho, el Tribunal Supremo, á petición del Ministerio Fiscal recurrente, casó y anuló el referido auto de sobreseimiento: «Considerando que si bien aparece como hecho probado que de la ofendida se abusó deshonestamente cuando era de la edad de siete años, de plano no puede ni debe resolverse por los Tribunales si por este motivo, al verificarse el rapto, era ó no doncella, sino que para resolver esa cuestión, dando á aquella palabra la interpretación ó significado que legalmente corresponda, hay necesidad de dar al juicio toda la extensión que las leyes permiten, oyendo al Ministerio Fiscal como á la parte perjudicada, si quiere usar de su derecho, y al tenido por delincuente, etc.» (Sentencia de 22 de Octubre de 1881, publicada en la Gaceta de 25 de Febrero de 1882.)

CUESTION V. ¿Cabe que exista el delito de rapto, ora sea el de fuerza, previsto en el art. 460 del Código, ora sea el de seducción, com· prendido en el 461, sin que se verifique por el raptor la sustracción de la mujer 6 doncella?-El Tribunal Supremo ha resuelto la negativa. Fue el caso el siguiente: Una hija de familia, mayor de doce años y menor de veintitrés, que vivía con su madre, abandonó cierta noche el hogar

materno y se fué á la de un sujeto, con quien tenía relaciones amorosas con objeto de casarse, verificándose entre ambos el acceso carnal, sin que mediara seducción alguna por parte de aquél. La Sala sentenciadora, sin embargo, calificó los hechos expuestos como constitutivos de un delito de rapto, y condenó al supuesto raptor á la pena de un año, ocho meses y veintiún días de prisión correccional, accesorias, indemnización de 2.500 pesetas, á reconocer y mantener la prole, si la hubiera, y al pago de las costas. Mas interpuesto contra la anterior sentencia recurso de casación por el Ministerio Fiscal por infracción del artículo 465 del Código penal de Cuba y Puerto Rico (en un todo concordante con el 461 de la Península), declaró el Tribunal Supremo haber lugar á él por los fundamentos siguientes: «Considerando que el delito de rapto implica el concepto de la sustracción de la mujer ó doncella de su casa morada, ya por la fuerza física en el caso del art. 463 (1), ya por la fuerza moral en el caso del 465 (2), ó sea ganando la voluntad de la doncella menor de veintitrés años por medio de la seducción, cuyo límite fija el Código, por haber, sin duda, supuesto el legislador que hasta dicha edad puede fácilmente conseguirse la anuencia de la doncella con el engaño: Considerando que..... no sustrajo por concepto alguno á..... de su casamorada, 6 sea de la de su madre....., sino que se limitó á recibirla en la suya cuando la..... se presentó en ella, sin que se declare probado hecho ninguno de seducción por parte del..... para inducir á aquélla á la realización del acto que consumó: Considerando que, esto supuesto, la Audiencia de..... ha incurrido en error de derecho al calificar como delito de rapto un hecho que no reune los elementos esenciales del mismo y que no constituyen ningún otro perseguible de oficio.» (Sentencia de 25 de Febrero de 1887, publicada en la Gaceta de 21 de Julio.)

CUESTION VI. Cuando en la sentencia del Tribunal à quo no consta de una manera clara y terminante la declaración de hecho de ser la raptada doncella, ¿procederá la casación de dicha sentencia condenatoria por indebida aplicación del art. 461 del Código?-La afirmativa resulta de la siguiente Sentencia del Tribunal Supremo: «Considerando que el rapto por seducción, que se halla comprendido en el art. 461 del Código penal que aplica la sentencia recurrida, exige que la raptada sea doncella; y cuando esta declaración de hecho no consta en la sentencia de una manera clara y terminante, no es legalmente posible la aplicación del artículo citado: Considerando que en la sentencia objeto de este recurso no se encuentra tal afirmación, antes al contrario, se consigna que se presentó la supuesta raptada al reconocimiento sin dar la más leve muestra

(1-2) Estos artículos se refieren al Código penal de Cuba y Puerto Rico, y concuerdan exactamente con los arts. 460 y 461 del Código penal de la Península.

de pudor, envolviendo los términos de la declaración facultativa una evidente contradicción: Considerando que, por lo expuesto, la sentencia recurrida ha infringido el art. 461 del Código penal, é incurrido en el error de derecho que se alega por el recurrente.» (Sentencia de 2 de Marzo de 1887, publicada en la Gaceta de 10 de Agosto, págs. 34 y 35.)

Art. 462. Los reos de delito de rapto que no dieren razón del paradero de la persona robada ó explicación satisfactoria sobre su muerte ó desaparición, serán castigados con la pena de cadena perpetua. (Art. 370 del Código penal de 1850.)

El raptor que no da razón del paradero de la mujer robada ó explica. ción satisfactoria sobre su muerte ó desaparición, da á sospechar muy mucho que á ese crimen de rapto ha añadido otro más alevoso é infame: el de asesinato de la mujer, objeto de su torpe y criminal codicia. Esta misma presunción es la que viene á establecer el artículo, imponiendo al raptor la pena de cadena perpetua, que constituye el grado medio del asesinato común. Para su aplicación véase el núm. 16 de los Cuadros sinópticos. Creemos inútil advertir que si en contra de esa presunción juris tantum, bastante para condenar al culpable, presentase éste una justificación suficiente á acreditar que la muerte ó desaparición de la persona robada fué debida á otra causa, ajena á todo delito de su parte, ya no le sería aplicable la disposición de este artículo, incurriendo, empero, en la respectiva responsabilidad del delito de rapto cometido, con arreglo á uno ú otro de los dos artículos anteriores.

CUESTION. La disposición de este artículo es aplicable à los reos de cualquier robo de persona, aunque no sea de mujer, y que por tanto no se haya ejecutado con miras deshonestas?-El Sr. Pacheco se inclina á creer que el precepto del artículo es también aplicable, por identidad de razón, al caso que proponemos, fundándose para ello en que no existe en el Código ninguna otra disposición al mismo referente. Por mucho aprecio que nos merezca tan distinguido jurisconsulto y comentarista, no podemos estar conformes con su opinión sobre este particular. El artículo 462 se refiere á los reos del delito de rapto de que se ha hablado en los dos artículos anteriores, según los cuales hemos visto que no hay más rapto que el de mujer y ejecutado con miras deshonestas; que sin estas dos circunstancias esenciales no puede haber delito de rapto en ninguno de los casos previstos en los citados artículos. Y si en el de que nos ocupamos castiga el legislador una mera presunción con la única y severísima pena de cadena perpetua, es sin duda alguna porque para la imposición de ésta ha tenido en cuenta no sólo el hecho de la probable muerte de la

mujer robada, que constituye dicha presunción, si que también el delito contra la honestidad, de que es aquél otro hecho consecuencial. ¿Quedará por ello exento de pena ese otro robo que se haga de cualquiera persona que no sea mujer, no ejecutado con propósitos carnales, cuando no parezca la persona robada? Indudablemente que no: si del procedimiento instruído en averiguación del hecho resultan datos é indicios para creer que el autor del robo ha dado muerte á la persona robada, se le impondrá la pena del homicidio ó del asesinato, según los casos. Y si sólo resultase el hecho de la desaparición de la persona robada, en su completa desnudez, sin otro dato, antecedente ni indicio, no podría aplicarse al caso, sin una interpretación extensiva que repugnan las leyes penales, esa presunción que establece el artículo, ni menos la pena que en él se señala, para cuya imposición, como hemos dicho, ha tenido el legislador en cuenta no sólo el atentado contra la libertad, si que también el atentado contra la honestidad de la mujer robada, cual último elemento no concu. rre ni puede concurrir en el hecho de que tratamos. Éste se halla indudablemente comprendido en el párrafo primero del art. 503 (413 del Código de 1850), que sin duda no tuvo presente el Sr. Pacheco al emitir su opinón, el cual castiga con la pena de cadena temporal en su grado máximo á cadena perpetua al que detiene ilegalmente á cualquiera persona y no da razón de su paradero ó no acredita haberla dejado en libertad. Ésta pues, y no la del art. 462, será la pena aplicable al caso de que se trata.

CAPÍTULO VI

Disposiciones comunes á los capítulos anteriores.

Art. 463. No puede procederse por causa de estupro sino á instancia de la agraviada, ó de sus padres ó abuelos ó

tutor.

Para proceder en las causas de violación y en las de rapto ejecutado con miras deshonestas, bastará la denuncia de la persona interesada, de sus padres, abuelos ó tutores, aunque no formalicen instancia.

Si la persona agraviada careciere, por su edad ó estado moral, de personalidad para comparecer en juicio, y fuere además de todo punto desvalida, careciendo de padres, abuelos, hermanos, tutor ó curador que denuncien, podrán veri

« VorigeDoorgaan »