Boletín bibliográfico, Volumes 1-4

Voorkant
1922
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Pagina 215 - EL DUQUE Hoy se casa el duque Nuez; viene el chantre, viene el juez y con pendones escarlata florida cabalgata ; a la una, a las dos, a las diez; que se casa el Duque primor con la hija de Clavo de Olor. Allí están, con pieles de bisonte, los caballos de Lobo del Monte, y con ceño triunfante, Galo cetrino, Rodolfo montante.
Pagina 217 - LA NIÑA DE LA LAMPARA AZUL En el pasadizo nebuloso cual mágico sueño de Estambul, su perfil presenta destellose la niña de la lámpara azul. Ágil y risueña se insinúa, y su llama seductora brilla, tiembla en su cabello la garúa de la playa de la maravilla. Con voz infantil y melodiosa con fresco aroma de abedul habla de una vida milagrosa la niña de la lámpara azul.
Pagina 217 - Pasó el vendaval; ahora con perlas y berilos, cantan la soledad aurora los ángeles tranquilos. Modulan canciones santas en dulces bandolines; viendo caídas las hojosas plantas de campos y jardines. Mientras el sol en la neblina vibra sus oropeles besan la muerte blanquecina e'n los Saharas crueles. Se alejan de madrugada con perlas y berilos y con la luz del cielo en la mirada * los ángeles tranquilos".
Pagina 214 - DESPUNTA por la rambla amarillenta, donde el puma se acobarda; viene de lágrimas exenta la Tarda. Ella, del esqueleto madre, el puente baja, inescuchada; y antes que el rondín ladre a la alborada, lanza ronca carcajada. Y con sus epitalamios rojos, con sus vacíos ojos y su extraña belleza, pasa sin ver, por la senda bravia, sin ver que hoy me muero de tristeza y de monotonía.
Pagina 218 - EL DIOS CANSADO Plomizo, carminado y con la barba verde, el ritmo pierde el dios cansado. Y va con tristes ojos, por los desiertos rojos, de los beduinos y peregrinos. Sigue por las obscuras y ciegas capitales de negros males y desventuras. Reinante el día estuoso, camina sin reposo tras los inventos y pensamientos. Continúa, ignorado por la región atea; y nada crea el dios cansado.
Pagina 215 - LOS ROBLES En la curva del camino dos robles lloraban como dos niños. Y había paz en los campos, y en la mágica luz del cielo santo. Yo recuerdo la rondalla de la onda florida de la mañana. En la noria de la vega, las risas y las dulces pastorelas. Por los lejanos olivos, amoroso canto de caramillos. Con la calma campesina, como de incienso el humo subía. Y en la curva del camino los robles lloraban como dos niños.
Pagina 98 - Doctrina cristiana y catecismo con un confesionario Arte y Vocabulario breves en lengua Allentiac por el Padre Luis de Valdivia de la Compañía de Jesús.
Pagina 220 - Y en los cafetines que el humo amortaja, al sentirla el tahúr de la noche cierra la baraja. Por las avenidas morunas, talladas, viene lenta, sonora, creciente la ronda de espadas. Tras las celosías, esperan las damas paladines que traigan de amores las puntas de llamas. Bajo los balcones do están encantadas, se detiene con súbito ruido, la ronda de espadas. Tristísima noche de nubes extrañas: ¡ay, de acero las hojas lucientes se tornan guadañas!
Pagina 218 - ... primaveras obscuras y listones perlinos. Y las dolidas notas han traído melancolía de las sombras galantes al dar sus adioses sobre la playa. La celestía de tus ojos dulces tiene un pesar de canto que el alma nunca olvidará. El ángel de los sueños te ha besado para dejarte amor sentido y musical y cuyos sones de tristeza llegan al alma mía, como celestes miradas en esta niebla de profunda soledad. ¡Es la canción simbólica como un jazmín de sueño, que tuviera tus ojos y tu corazón...
Pagina 210 - Vagas rosas ocultan en ensueño blanquecino, señales de múdente dolor. Y tus ojos el fantasma de la noche olvidaron, abiertos a la joven canción. Es el alba; hay una sangre bermeja en el olmo y un rencor doliente en el jardín. Gime el bosque, • , y en la bruma hay rostros desconocidos que contemplan el árbol morir.

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